Viajaron dos años por todo EE.UU. en búsqueda de la mejor ciudad para vivir: “Elegimos un lugar que no esperábamos”

Un matrimonio británico se fue de Londres por sus elevados precios y decidió recorrer Estados Unidos mientras tramitaban sus visas en busca de la mejor ciudad para vivir. Querían un lugar donde pudieran comprar una vivienda, con una comunidad creativa, un costo de vida accesible y clima cálido. Tras explorar diversas opciones, encontraron su destino inesperado en Tucson, Arizona. “Elegimos un lugar que nunca esperábamos”, comentaron.

El inicio de la búsqueda de la mejor ciudad para vivir en EE.UU.: de Texas a Nashville

El recorrido de Caitlin McAllister, escritora, y su esposo, músico, comenzó en Austin, Texas, una de sus primeras opciones. La escena musical y las oportunidades creativas les resultaban atractivas, pero el alto costo de la vivienda los hizo reconsiderar sus intenciones de instalarse allí.

Luego, exploraron San Antonio, pero no lograron imaginarse establecidos allí. Houston y Dallas también fueron evaluadas, pero encontraron que eran urbes demasiado grandes y con un ritmo de vida más acelerado de lo que buscaban.

En Nashville, la música fue un atractivo fundamental, ya que Caitlin y su esposo se perciben como fanáticos del country. El alquiler se ajustaba a su presupuesto, pero la competencia en la industria musical generaba incertidumbre en la pareja, según relaó McAllister en Business Insider.

El salto al oeste: Los Ángeles, Phoenix y Las Vegas

Poco después, decidieron viajar al oeste para conocer Los Ángeles. Si bien esa ciudad de California es un centro creativo, la pareja consideró que el tráfico y el alto costo de vida pesaron más en la balanza. Luego visitaron Phoenix, Flagstaff y Las Vegas. Allí investigaron precios de compra de viviendas, alquiler, combustible y también analizaron posibles oportunidades laborales.

Sus conclusiones fueron:

Phoenix les pareció una opción viable, pero sintieron que el estilo de vida no encajaba con lo que querían a largo plazo.En Las Vegas, la oferta cultural y gastronómica los impresionó, pero la falta de una comunidad con la que se sintieran identificados los llevó a seguir su viaje.Flagstaff, en cambio, les resultó encantadora por su entorno natural, pero el clima frío los hizo descartarla.

“A veces, desconocidos en bares nos decían que evitáramos su ciudad a toda costa. Otras veces, los lugareños nos pedían nuestros números de teléfono y prometían presentarnos a todos sus contactos si nos instalábamos allí”, contó Caitlin.

Un desvío que cambió todo: Tucson, Arizona

Durante el segundo recorrido, Caitlin y su esposo hicieron una breve visita a Tucson, Arizona, para ver a su familia. La ciudad no estaba en su lista original, pero con el tiempo descubrieron su atractivo. Recorrieron la zona, exploraron las montañas y analizaron la posibilidad de vivir en el desierto.

Lo que más los sorprendió fue la comunidad artística emergente. Fueron a California a reflexionar sobre todo su periplo y, sentados en una playa de San Diego, surgió la idea de quedarse en Tucson de forma permanente.

Si bien Caitlin no estaba tan segura, decidieron probar y vivir un mes allí a modo de prueba. Todo cambió desde entonces. “Nos encanta que Tucson tenga un aire de pueblo pequeño, pero con las comodidades de una gran ciudad. Cada día nos llevó a un nuevo descubrimiento, y, poco a poco, nuestra vida aquí tomó forma sin que nos diéramos cuenta”, explicó.

Su esposo encontró oportunidades como maestro de música y músico en locales del centro. Por su parte, ella se integró a un club de lectura y descubrió nuevos espacios de trabajo en cafeterías. Ahora, Caitlin afirma: “Pasaron casi seis meses desde que nos mudamos a EE.UU., y hasta ahora, Tucson tiene nuestro voto como la mejor ciudad para vivir acá”.

Un matrimonio británico se fue de Londres por sus elevados precios y decidió recorrer Estados Unidos mientras tramitaban sus visas en busca de la mejor ciudad para vivir. Querían un lugar donde pudieran comprar una vivienda, con una comunidad creativa, un costo de vida accesible y clima cálido. Tras explorar diversas opciones, encontraron su destino inesperado en Tucson, Arizona. “Elegimos un lugar que nunca esperábamos”, comentaron.

El inicio de la búsqueda de la mejor ciudad para vivir en EE.UU.: de Texas a Nashville

El recorrido de Caitlin McAllister, escritora, y su esposo, músico, comenzó en Austin, Texas, una de sus primeras opciones. La escena musical y las oportunidades creativas les resultaban atractivas, pero el alto costo de la vivienda los hizo reconsiderar sus intenciones de instalarse allí.

Luego, exploraron San Antonio, pero no lograron imaginarse establecidos allí. Houston y Dallas también fueron evaluadas, pero encontraron que eran urbes demasiado grandes y con un ritmo de vida más acelerado de lo que buscaban.

En Nashville, la música fue un atractivo fundamental, ya que Caitlin y su esposo se perciben como fanáticos del country. El alquiler se ajustaba a su presupuesto, pero la competencia en la industria musical generaba incertidumbre en la pareja, según relaó McAllister en Business Insider.

El salto al oeste: Los Ángeles, Phoenix y Las Vegas

Poco después, decidieron viajar al oeste para conocer Los Ángeles. Si bien esa ciudad de California es un centro creativo, la pareja consideró que el tráfico y el alto costo de vida pesaron más en la balanza. Luego visitaron Phoenix, Flagstaff y Las Vegas. Allí investigaron precios de compra de viviendas, alquiler, combustible y también analizaron posibles oportunidades laborales.

Sus conclusiones fueron:

Phoenix les pareció una opción viable, pero sintieron que el estilo de vida no encajaba con lo que querían a largo plazo.En Las Vegas, la oferta cultural y gastronómica los impresionó, pero la falta de una comunidad con la que se sintieran identificados los llevó a seguir su viaje.Flagstaff, en cambio, les resultó encantadora por su entorno natural, pero el clima frío los hizo descartarla.

“A veces, desconocidos en bares nos decían que evitáramos su ciudad a toda costa. Otras veces, los lugareños nos pedían nuestros números de teléfono y prometían presentarnos a todos sus contactos si nos instalábamos allí”, contó Caitlin.

Un desvío que cambió todo: Tucson, Arizona

Durante el segundo recorrido, Caitlin y su esposo hicieron una breve visita a Tucson, Arizona, para ver a su familia. La ciudad no estaba en su lista original, pero con el tiempo descubrieron su atractivo. Recorrieron la zona, exploraron las montañas y analizaron la posibilidad de vivir en el desierto.

Lo que más los sorprendió fue la comunidad artística emergente. Fueron a California a reflexionar sobre todo su periplo y, sentados en una playa de San Diego, surgió la idea de quedarse en Tucson de forma permanente.

Si bien Caitlin no estaba tan segura, decidieron probar y vivir un mes allí a modo de prueba. Todo cambió desde entonces. “Nos encanta que Tucson tenga un aire de pueblo pequeño, pero con las comodidades de una gran ciudad. Cada día nos llevó a un nuevo descubrimiento, y, poco a poco, nuestra vida aquí tomó forma sin que nos diéramos cuenta”, explicó.

Su esposo encontró oportunidades como maestro de música y músico en locales del centro. Por su parte, ella se integró a un club de lectura y descubrió nuevos espacios de trabajo en cafeterías. Ahora, Caitlin afirma: “Pasaron casi seis meses desde que nos mudamos a EE.UU., y hasta ahora, Tucson tiene nuestro voto como la mejor ciudad para vivir acá”.

 Conoce más sobre la pareja de artistas británicos que viajó dos años por todo EE.UU. en búsqueda de la mejor ciudad para vivir.  Read More